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Sánchez, víctima de su apelación a la «decencia alemana»

En la moción a Rajoy citó la dimisión de dos ministros de Merkel por plagio

A Pedro Sánchez se le han vuelto en contra sus «citas» a la decencia de la política alemana. El pasado 1 de junio, durante la moción de censura a Mariano Rajoy, el líder del PSOE apelaba a la «decencia» de los políticos alemanes que dimitían tras ser acusados de plagio: «Lo que hay en Europa son Gobiernos, como en Alemania, en los que, por ejemplo, personas que han desempeñado responsabilidades ministeriales y a las se les ha descubierto que han plagiado una tesis lo que han hecho ha sido dimitir».

Pedro Sánchez se refería al ministro de Defensa germano, Karl-Theodor Guttenberg, que tuvo que dimitir en 2011 tras descubrirse el plagio en su tesis doctoral, y a Annette Shavan, que siguió el mismo camino dos años después dejando la cartera de Ciencia e Investigación por idénticas razones.

Apenas tres meses después de la interpelación de Sánchez en el Congreso, ABC desveló los plagios en su tesis doctoral, a los que se suman otras muchas irregularidades en su trabajo académico y en el tribunal que le dio el cum laude. Su reacción fue muy distinta a la de los ministros alemanes a los que apelaba, atrincherarse. Ahora se suma un nuevo caso, el de la ministra de Familia del gobierno de Angela Merkel, Franziska Giffey, a quien el semanario «Der Spiegel» ha afeado su tesis doctoral.

El caso recuerda mucho al de Pedro Sánchez, pero, con las pruebas en la mano, no es ni siquiera tan grave. Expertos antiplagio alemanes han señalado «pasajes problemáticos» en 49 páginas de la tesis de la ministra germana. Se refieren a apropiación de algunas frases y párrafos diseminados en la tesis así como el uso de fuentes sin valor ni rigor académico, con el caso de Wikipedia.

La verdad es que Pedro Sánchez cometió todos los plagios posibles: plagio literal, plagio mosaico y autoplagio. El actual presidente del Gobierno copió párrafos de otros autores sin citar o con citas que trampa para enmascarar un mero copia-pega; «fusiló» informes oficiales del Ministerio de Industria y hacerlos pasar por textos suyos; y cometió un gravísimo caso de autoplagio al incluir en su tesis, sin cita ni referencia alguna, dos artículos publicados junto a un miembro del mismo tribunal que le dio el cum laude.

Amañado

El tribunal estaba amañado no solo por este extremo, sino porque ninguno de sus miembros tenía experiencia en la materia, dos compartían directora de tesis con el examinado y otro se había doctorado solo dos meses antes. El rector que «facilitó» el doctorado a Sánchez en la UCJC es un exalto cargo socialista, Rafael Cortés Elvira.

Además, las citas y la bibliografía de la tesis de Sánchez sobre diplomacia económica no solo son caóticas, sino impropias de un trabajo académico: confunde continuamente los nombres de otros autores, cuando no les cambia directamente los apellidos; no referencia las páginas de las citas, cambia los años de las publicaciones de las obras, yerra en las cifras al confundir el «billion» anglosajón (mil millones) con el billón español (y es economista), copia y pega pies de página de otros artículos y se le cuela como nombre de un autor «Voir» Granovetter, cuando «voir» es «ver» en francés, el idioma original del que copió.

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