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Bayer agrava su crisis judicial y fulmina más de 40.000 millones en bolsa en diez meses

Logo del grupo farmacéutico alemán Bayer.

Para la farmacéutica Bayer cualquier tiempo pasado fue mejor. Sobre todo, cualquier tiempo anterior a la compra de Monsanto. La farmacéutica alemana cerró el pasado verano la adquisición del fabricante de productos químicos para el sector agrícola, en una operación valorada en 63.000 millones de dólares (cerca de 56.000 millones de euros).

Con Monsanto, la empresa de las Aspirina, buscaba un enfoque más integral en la industria química, que venía a reforzar su negocio farmacéutico, con unas perspectivas más elevadas de desarrollo.

Pero lo cierto es que casi desde el primer momento las esperanzas han tornado en pesadilla para el grupo alemán. Desde que cerró la operación, el pasado 7 de junio, las acciones de Bayer acumulan un descalabro superior al 43%, lo que se traduce en una pérdida de más de 40.000 millones (el equivalente al valor total de Telefónica) en menos de diez meses. La compañía se sitúa así sobre el parqué en sus niveles más bajos desde el 2012, arrastrado por la sucesión de varapalos judiciales.

Las acciones de Bayer caen un 43% desde el pasado junio y se sitúan en sus niveles más bajos desde 2012

El último ha trascendido este mismo jueves, cuando el grupo farmacéutico confirmó, mediante un comunicado, la decisión de un tribunal estadounidense, que le condena a indemnizar con 80 millones de dólares (71 millones de euros) a Edwin Hardeman, después de que un jurado haya dictaminado que existió negligencia en el diseño y en la comunicación de los riesgos para la salud relacionados con el uso del herbicida Roundup, de Monsanto, considerado un “factor sustancial” en el origen del cáncer detectado al demandante.

“Estamos decepcionados con la decisión del jurado, pero este veredicto no cambia el peso de cuatro décadas de extensos estudios científicos y las conclusiones de los reguladores de todo el mundo que respaldan la seguridad de nuestros herbicidas a base de glifosatos”, indicó la multinacional, que ha manifestado su intención de recurrir.

Las acciones de Bayer han reaccionado a esta noticia con caídas superiores al 1%, que agravan el revés acumulado en las últimas jornadas: en siete jornadas ha visto esfumarse un 20% de su valor. Aunque la compañía asegura que esta sentencia no afecta a otras reclamaciones, “ya que cada uno tiene sus propias circunstancias fácticas y legales”, los expertos temen que el mismo abra la puerta a un aluvión de demandas similares.

“Noticia negativa, no tanto por la sanción económica, sino porque abre la puerta a otros enfermos que hayan estado en contacto con el químico”, señalan en Banco Sabadell, donde recuerdan que tras la primera sentencia en contra de Monsanto, el pasado agosto, se produjo una oleada de demandas, hasta superar las 9.300.

Bayer ya recibió la pasada semana un varapalo aún mayor, cuando se conoció que un segundo jurado estadounidense había determinado que el glifosato, utilizado en el herbicida Roundup, es cancerígeno.

Los analistas creen que el mercado está descontando un castigo excesivo a la farmacéutica en los tribunales

Monsanto ha sido históricamente centro de críticas por parte de organizaciones medioambientales, que han batallado contra unos productos que, denuncian, serían perjudiciales para la salud de usuarios y consumidores. Sin embargo, el grupo estadounidense y ahora su nuevo propietario, Bayer, siempre han contrapuesto un amplio número de estudios que certificarían la seguridad de sus herbicidas.

A expensas de los nuevos desarrollos judiciales, los cierto es que algunos expertos empiezan a considerar que el castigo acumulado en bolsa por la farmacéutica alemana empieza a ser excesivo. En Sabadell resaltan, por ejemplo, que, dado el número de demandantes y las pérdidas acumuladas, el mercado estaría descontando una sanción media de 3,3 millones de euros por demandante, “algo que sería la mayor sanción de la historia a una compañía, lo que nos sigue pareciendo exagerado ante la falta de pruebas concluyentes de la vinculación entre Roundup y el cáncer”.

En este contexto, firmas como Alphavalue han recortado de forma tajante sus expectativas sobre la compañía, rebajando el beneficio por acción estimado casi un 40% y asumiendo unas provisiones de hasta 28.000 millones de euros por las posibles repercusiones del glifosato. Pero aún así, y pese a reducir también cerca de un 30% el precio objetivo que otorgan a las acciones, aconsejan su compra, ya que aún les otorgan un potencial de mejora de hasta el 29%.

Abejas muertas.

animales

El herbicida glifosato puede hacer a las abejas más vulnerables

Agustín Monzó[email protected] @amonzon7

El glifosato ha sido la diana de colectivos en contra del uso de determinados herbicidas, pese a que no hay evidencias de que afecten a la fauna en las cantidades[…]

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